“Efecto arroz”: China arrastró a los mercados del mundo
Por Juan Gasalla Infobae.com
La bolsa de Shanghai registró el mayor desplome en diez años, debido a los rumores de una recesión en los EEUU. El gigante asiático siente el efecto del capitalismo y la globalización. Informe de Infobae.com
Todos los mercados internacionales recibieron el impacto en cadena del derrumbe de la bolsa de Shanghai. La profunda caída del mercado asiático obedeció a factores internos -dado que el gobierno de Pekín estudia medidas para ralentizar el formidable crecimiento de la economía- pero por sobre todo externos.
Los comentarios del ex presidente de la Reserva Federal de los EEUU, Alan Greenspan, quien aseguró que la economía estadounidense podría sufrir una recesión este año, lastraron a las acciones de las principales empresas chinas, que florecen a la sombra de sus excepcionales ventas a la primera economía mundial.
De hecho, el gigante asiático, que en términos históricos se caracterizó por un aislamiento que se profundizó con el régimen comunista, percibió en forma contundente los efectos de insertarse en la economía global y las náuseas que pueden acarrear las corridas propias de los principales centros financieros del mundo.
El indicador de la bolsa de Shanghai cedió en una sola sesión 268,81 puntos y cerró con 2.771,79 puntos, un retroceso del 8,84%, el mayor desde febrero de 1997, cuando descendió un 8,91 por ciento.
A la vez, como toda reacción en cadena, las principales bolsas internacionales también retrajeron las operaciones, potenciando la tendencia bajista. Destaca el caso del Dow Jones de Industriales de Wall Street, con una notoria pérdida de 550 puntos, un 3,29%, en una sola sesión.
Claudio Zuchovicki, gerente de Desarrollo de Mercado de Capitales de la Bolsa de Comercio, afirmó a Infobae.com que “las caídas se dan con esta violencia cuando hay sorpresas, cuando nadie lo esperaba”.
El analista consideró que “es mucho más preocupante para el resto de los mercados lo que dijo Greenspan y los datos poco alentadores de la demanda de bienes durables en los EEUU”.
Sucede que el 70% de los bienes durables que se exportan en el mundo son adquiridos por los EEUU, y en ese contexto “las acciones chinas son las que más caen, porque son los que más le venden”, analizó Zuchovicki.
Pero el arrastre también pega en América Latina, que comercia al país asiático sus materias primas. Un recorte de estas exportaciones en un “largo plazo” provoca “la reacción de los mercados emergentes”, indicó.
Por su lado, el economista Roberto Drimer dijo a Infobae.com que “la duda es si los EEUU pueden pasar de un aterrizaje suave o softlanding, con un crecimiento de 2 o 3%, que para una economía desarrollada no está mal, o bien una recesión, que significa varios trimestres de caída”.
La “burbuja” china
Las acciones chinas registraron la mayor caída en 10 años, ante la posibilidad de que el gobierno castigue con dureza las inversiones realizadas a través de préstamos tomados en entidades bancarias locales, algo penado por la ley.
El volumen de negocios en la bolsa china ascendió a u$s1.160 millones pero, según los analistas, la caída representó una pérdida de alrededor de u$s107.800 millones.
En ese contexto, Zuchovicki definió como una “burbuja” la aceleración del Producto Bruto Interno chino, así como la expansión financiera, que creció en los últimos años más de lo previsto por las propias autoridades.
En las últimas horas, el Consejo de Estado chino, el principal órgano ejecutivo del país asiático, aprobó la creación de un grupo de trabajo para limitar las ofertas ilegales de acciones y otras actividades prohibidas en el mercado.
Entre las medidas restrictivas vigentes, los bancos en China tienen prohibido prestar dinero para inversiones en bolsa. La autoridad reguladora el mes pasado ordenó a los bancos examinar los préstamos personales para impedir que se utilicen en la compra de acciones.
Como ejemplo, el economista recordó que en 2006, la institución financiera más grande del gigante asiático, la estatal ICBC, concretó las oferta pública inicial más grande de la historia, que alcanzó u$s19 mil millones.
Por ello, resumió que la fuerte baja accionaria en Shanghai obedeció a “una medida de mercado financiero, que creció más de 100% en 2006″, como una forma de “controlar la burbuja de factores de empresa”, pues indicó que “el mercado estaba sobrecomprado”. Por ese mismo motivo, pronosticó que esta baja no tendrá un efecto secundario en la macroeconomía china.
Asimismo, Roberto Drimer apuntó que “se ha venido dando un alza muy importante en la bolsa china, del 130%” en doce meses, por lo que manifestó que “era de esperarse una corrección”.
También afirmó que, ante estos beneficios tan marcados, “el mercado tenderá a la baja más que a subir en los próximos meses”.
Para Drimer, estas corridas accionarias internacionales, que pueden significar un 1 ó 2% en las bolsas de los países centrales, “siempre repercuten más en América Latina, que se traduce en esta baja de 7,5% en Buenos Aires”.
Fuente: NOSIS
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