Definen salvaguardias en comercio con Brasil
Buenos Aires, ene. 31 –(Nosis)– Los negociadores técnicos de la Argentina y Brasil se reunirán hoy en Buenos Aires para terminar de decidir la creación de salvaguardias que limiten el comercio bilateral en caso de daño a alguna de las industrias de uno u otro país.
Los presidentes Néstor Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, habían ordenado hace dos meses que hoy debía firmarse el acuerdo y así se prevé que se haga, aunque en el socio mayor del Mercosur tampoco se descarta que algunos detalles queden para una definición posterior, apunta el diario La Nación.
Fuentes diplomáticas brasileñas, en diálogo con el matutino, se mostraron ayer esperanzadas en un arreglo y adelantaron que las salvaguardias -que habían desaparecido del Mercosur en 1995- no llevarán el nombre de cláusula de adaptación competitiva (CAC), como se preveía, sino el de mecanismo de adaptación de competitividad (MAC).
Este instrumento se aplicará cuando una exportación brasileña a la Argentina produzca daño o amenace con hacerlo en un sector productivo local, siempre y cuando no se logre antes un acuerdo entre los sectores privados para limitar los envíos. La MAC también podrá frenar ventas argentinas a Brasil.
Las salvaguardias durarán entre dos y cuatros años, durante los cuales el sector protegido deberá emprender un proceso de reconversión para adaptarse a la competencia. Las importaciones se pueden restringir con cupos o la aplicación del arancel externo común del Mercosur.
En el gobierno argentino, en cambio, no están seguros de que se firme hoy el acuerdo, ya que -indican- aún las negociaciones son difíciles. Además, se diferenciaron de los brasileños al señalar que Kirchner no aprobará un acuerdo general que deje sin atar detalles que determinen la efectividad o no de la MAC.
Algunas industrias argentinas como la textil, la del calzado y los electrodomésticos, actualmente protegidas de Brasil por acuerdos entre privados o medidas adoptadas unilateralmente por el Gobierno, reclaman una protección duradera para evitar los permanentes conflictos.
Del lado brasileño, el sector manufacturero se opone a las salvaguardias porque consideran que implica un retroceso en el Mercosur, pero los productores de vino y arroz la apoyan porque anhelan resguardarse de la competencia argentina.
En las negociaciones de hoy en el Palacio San Martín, estarán por el lado argentino los secretarios de Comercio, Alfredo Chiaradia, y de Industria, Miguel Peirano; y del brasileño, el vicecanciller Samuel Pinheiro Guimarães; el secretario de Desarrollo, Ivan Ramalho; el embajador en Buenos Aires, Mauro Vieira, y el secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Hacienda, Luiz Pereira da Silva.
El nuevo instrumento “será una típica salvaguardia más flexible que la de la OMC [Organización Mundial de Comercio], es decir, un gatillo que disparará alguno de los dos gobiernos a partir de elementos que se constituyan como daño” para algún sector afectado por importaciones vecinas, según explicaron fuentes oficiales.
Una de las principales disidencias entre ambos países radica en la definición de daño. “No queremos un mecanismo tan complejo que después resulte inaplicable”, dijeron al matutino los informantes argentinos. “Brasil quiere un instrumento riguroso, con el argumento de que no haya arbitrariedades, y la Argentina pretende que sea lo suficientemente flexible para evitar que después no se pueda aplicar.”
Fuente: NOSIS
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