Griesa decide hoy sobre el embargo de bonos argentinos
Bielsa dijo que fue un fallo equivocado
El escenario posdefault: problemas para Buenos Aires, avances en Brasilia
WASHINGTON (De nuestro corresponsal).– El juez federal de Nueva York, Thomas Griesa, evaluará hoy si confirma el embargo trabado sobre US$ 7000 millones en bonos argentinos en default, a pedido de un fondo buitre que busca forzar un acuerdo especial con el gobierno argentino.
Griesa escuchará a los abogados de la Argentina, quienes argumentarán que esos títulos pertenecen a los tenedores particulares que desean canjearlos por nuevos bonos, y no ingresaron aún en el dominio del Estado argentino. Los letrados del estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton destacarán, en particular, que el embargo es erróneo y aventurado y que carece de todo precedente.
“La premisa es seguir litigando y en este caso está más claro aún”, dijo a LA NACION un funcionario argentino. El canciller Rafael Bielsa explicó esa posición ayer en Turquía, donde afirmó que la justicia estadounidense se equivocó. “Creemos que la decisión tomada por el juez [Griesa] será corregida muy pronto. Pensamos que fue un error”, afirmó.
Decisión prematura
La posición argentina es compartida por varios analistas jurídicos y económicos que afirman que el embargo trabado a pedido del fondo Elliot es, por lo menos, aventurado. “Es muy prematuro aún para decir si la teoría del demandante puede obtener la aprobación final de los tribunales federales de Nueva York. La idea básica del embargo dispuesto –que los bonos de otros tenedores pueden ser adquiridos por los demandantes– es novedosa, aún más novedosa que la teoría que resultó exitosa en Bélgica hace unos años”, comentó a LA NACION William Bratton, profesor de la Facultad de Derecho de la Georgetown University.
Un tribunal belga fue el que en 2000 aceptó un pedido similar de este mismo fondo, Elliot Associates, en contra de Perú y ordenó a Euroclear que frenara el clearing de fondos destinados a pagos de títulos públicos.
Forzado por las circunstancias, Perú pagó entonces US$ 56 millones a los demandantes. “Cuanto más novedosa es la teoría, menos factible es que sea sustentable al ser evaluada por los tribunales. Veamos qué ocurre después de que la Argentina haya tenido la oportunidad de ser escuchada”, destacó Bratton.
Discreción
El Fondo Monetario Internacional (FMI) evitó opinar sobre el embargo trabado por NML Capital, por poco más de US$ 300 millones. Más aún, sus técnicos jamás expresaron sus opiniones sobre la posibilidad de trabar embargos sobre bonos defaulteados y sometidos a un proceso de reestructuración. “No vamos a opinar sobre una cuestión entre un acreedor privado y el Estado argentino. Ambas partes han optado por acudir a los tribunales”, se excusó un funcionario del organismo multilateral de créditos.
Los letrados de NML Capital, encabezados por Kevin Reed, apuntan a forzar un acuerdo rápido con el gobierno argentino, ya que consideran que si Griesa mantiene el embargo, el proceso de canje de los títulos podría trabarse.
El fondo tiene, en rigor, tres tipos diferentes de bonos argentinos en cesación de pagos, con intereses impagos acumulados, por un total nominal que supera los 300 millones de dólares. Una decisión favorable sentaría, además, un precedente riesgoso para la Argentina ante el resto de los llamados “hold-out”, que acumulan más de US$ 20.000 millones en títulos impagos de la deuda. Por lo pronto, ya hay más de 39 juicios iniciados contra el Estado por un total superior a los US$ 1000 millones.
FUENTE: www.lanacion.com.ar
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