Miceli define los cambios en el equipo y algunas medidas junto al Presidente
LANACION.COM.AR
La nueva etapa: primeros pasos de la ministra designada
Ratificó a Mosse, Peirano, Tangelson, Abad y Campos; no habría un gran plan, más allá de los gestos
Anoche se intentaba diseñar un acuerdo de precios con el sector lácteo
Aún resta definir los cargos en Finanzas, Defensa de la Competencia y la presidencia del Banco Nación
La nueva ministra de Economía, Felisa Miceli, asumirá mañana su cargo con algunos cambios en el equipo, pero sin medidas que marquen una modificación sustancial del rumbo económico encarado por la gestión del saliente titular de la cartera, Roberto Lavagna.
Ayer, Miceli se reunió varias veces con el Presidente durante todo el día -además de acompañarlo a un acto en Pilar, de lo que se informa por separado- y recibió “tanto a los funcionarios de Economía como a otros posibles colaboradores”, según confiaron cerca de ella.
Por la noche, la funcionaria volvió a la Casa Rosada para reunirse, junto al Presidente y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con el empresario Pascual Mastellone, dueño de La Serenísima. El objetivo del encuentro fue avanzar en el diseño de un acuerdo para mantener los precios de los lácteos y quitar presión a la inflación.
En cuanto a la política económica, los observadores esperan que haya modificaciones en materia de defensa de la competencia, con una mayor presión sobre los “formadores de precios” para “crear competencia de mercado donde no la hay”, según un economista cercano a la nueva ministra.
En otros aspectos, según otras fuentes, no habrá giros importantes, ya que “es el Presidente el que decide la política de gastos e ingresos, la estrategia de desendeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la necesidad de no modificar la estructura del sistema tributario nacional”.
“Hay matices que pueden mostrar una mayor preocupación por la política de redistribución de ingresos respecto de Lavagna, pero está claro que las prioridades son mantener en su nivel el superávit fiscal y el tipo de cambio alto, por lo que los límites son muy delgados”, indicó una fuente calificada a LA NACION.
Por otro lado, se cree que las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional se demorarán “todo lo que se pueda”, ya que el Presidente buscará consolidar las fuentes de financiamiento alternativo, como la venta de bonos a Venezuela. Pero esta estrategia tiene sus límites, y de hecho ayer el gobierno de Hugo Chávez informó que vendió a bancos privados 380 millones de dólares en bonos argentinos. De modo que, tal como señaló un analista local, “lo único que está haciendo el Gobierno es concentrando el riesgo que antes estaba repartido entre miles de bonistas en un solo acreedor fuerte, como es Venezuela”.
Cargo por cargo
Fuentes oficiales indicaron a LA NACION que a la virtual ratificación de Carlos Mosse al frente de la Secretaría de Hacienda, de Miguel Peirano en Industria y de Alberto Abad en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), ayer se sumó la del secretario de Política Económica, Oscar Tangelson. Técnico ligado al duhaldismo, de seguir en el cargo con Miceli, Tangelson pasaría a colaborar con tres ministros de Economía consecutivos, ya que ingresó en el Palacio de Hacienda con Jorge Remes Lenicov, en los primeros meses de la gestión de Eduardo Duhalde, y luego siguió con Lavagna.
En el caso de Peirano, ayer habría quedado descartada la idea de algún sector del Gobierno de sumar las áreas de Industria y Agricultura al Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido. Así, junto con Peirano continuaría en su cargo el subsecretario Pyme, Federico Poli, mientras que Tangelson podría confirmar a su subsecretario de Programación, Sebastián Katz.
En tanto, Mosse quedaría con el mismo equipo -Raúl Rigo en Presupuesto, Mario Presa en Ingresos Públicos y Carlos Fernández en Provincias-, mientras que en Finanzas suenan dos nombres: Alfredo J. Mac Laughlin (hombre de confianza del presidente Kirchner y ex directivo del Deutsche Bank en la Argentina) y Ricardo Lospinnato, director del Nación.
Fuentes de la Secretaría de Agricultura señalaron que Miguel Campos seguiría al frente de esa cartera, aunque otras versiones hablaban de su posible reemplazo. Si se confirmara la continuidad de Campos, habría cuatro secretarios de la gestión de Lavagna que permanecerían en sus cargos y tres (Guillermo Nielsen, Leonardo Madcur y Eduardo Pérez) que se retiran. De hecho, ayer fue el último día de estos tres últimos funcionarios en el Palacio de Hacienda.
Por otra parte, aún resta confirmar quién estará al frente del Banco Nación y en Defensa de la Competencia, que podría volver a tener rango de secretaría.
Por su parte, ayer, el saliente ministro Roberto Lavagna permaneció durante unas horas en su despacho, donde recibió varias llamadas de funcionarios internacionales y empresarios. Según fuentes cercanas a Lavagna, se comunicaron con él, entre otros, el secretario del Tesoro de EE.UU., John Snow; el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Moreno; el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, y el ministro de Hacienda de Chile, Nicolás Eyzaguirre. Entre los empresarios, lo llamaron Enrique Pescarmona, de Impsa; Luis Pagani, de Arcor, y Alejandro Mac Farlane, de Edenor.
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